Diciembre 2007


Leo en público que la plataforma de apoyo a las selecciones vascas (ESAIT) ha presentado en Barcelona un spot ante la manifestación y el partido que enfrentará a las selecciones de Euskadi y Cataluña. Francamente a mi me parece estupendo que existan selecciones autonómicas y que éstas sean consideradas nacionales y oficiales. Ahora, eso sí, debería en ese caso existir una liga para esas selecciones. Dudo mucho que equipos como el Athletic Club, Real Sociedad, o FC Barcelona quisiesen codearse con equipos regionales en ligas pequeñas sin apenas relevancia internacional. Es el doble rasero. La pela es la pela, y eso ultimamente es un dicho universal. Cada uno quiere barrer a su propio terreno, pero todo en esta vida debe tener un lado negativo. Ahora, yo me pregunto… ¿Qué opinarían de unas ligas autonómicas? Ahí está la cuestión

EL INJENIOSO IDALGO DON KIJOTE DE LA MAMCHA

EN UN LUGAR DE LA MANCHA DE KUIO NONBRE NO KIERO HAKORDARME NO A MUCHO TIENPO KE BIBIA UN HIDALGO DE LOS DE LANSA EN HASTIYERO HADARGA HANTIGUA RROSIN FLAKO Y GALGO KORREDOR. UNA OYA DE HALGO MAS BAKA KE KARNERO SALPIKON LAS MAS NOCHES DUELOS Y KEBRANTOS LOS SAVADOS LANTEJAS LOS BIERNES HALGUN PALOMINO DE ANYADIDURA LOS DOMINGOS KONSUMIAN LAS TRES PARTES DE SU HASIENDA. EL RRESTO DEIA KONCLUIAN SAIO DE BELARTE KALSAS DE BELLUDO PARA LAS FIESTAS KON SUS PANTUFLOS DE LO MESMO Y LOS DIAS DE HENTRESEMANA SE HONRAVA KON SU BEIORI DE LO MAS FINO. TENIA EN SU KASA UNA AMA KE PASAVA DE LOS KUARENTA Y UNA SOBRINA KE NO YEGAVA A LOS BEINTE Y UN MOSO DE KANPO Y PLASA KE ASI HENSIIAVA EL RROSIN KOMO TOMAVA LA PODADERA. FRISAVA LA HEDAD DE NUESTRO HIDALGO KON LOS SINKUENTA ANYOS; ERA DE KONPLECSION RRESIA SEKO DE KARNES HENJUTO DE RROSTRO GRAN MADRUGADOR Y HAMIGO DE LA KASA. KIEREN DESIR KE TENIA EL SOBRENONBRE DE KIJADA O KESADA KE EN HESTO AHI HALGUNA DIFERENSIA EN LOS HAUTORES KE DESTE KASO HESCRIVEN; HAUNKE X KONJETURAS BEROSIMILES SE DEJA HENTENDER KE SE HIAMAVA KEJANA. PERO HESTO HINPORTA POKO A NUESTRO KUENTO; VASTA KE EN LA NARRASION DEL NO SE SALGA UN PUNTO DE LHAVERDAD (…)

Cuando un beso tuyo responde,mil olores me visitan. El sabor a mandarinas de febrero invade mi boca, mi corazón late a pleno rendimiento. La fuente de tu aliento, entonces, se detiene a escasos segundos de mi boca, y millones de pálpitos, casi un ronroneo, sacude mis pulmones paralizándolos.
Cuando un beso tuyo rompe, como las olas restallando contra los acantilados, el aroma a salitre y a mar inunda las estancias de mi casa, estremeciendo mis sentidos llenos de música.
Es un beso. Un simple beso. Es una caricia que eriza mis cabellos de la misma manera que tu voz al pronunciar mi nombre. Es un terremoto que agita brusca y súbitamente mi alma.
Es un beso, un sencillo y escueto beso… Y la humedad de tus labios refresca como a un viajero un manantial en el desierto. UN sofoco, una arritmia, un desvanecimiento… Y me siento en la nube de tu lengua divisando el horizonte, esperando al amanecer, deseando ver al sol en su cénit.
Es un beso, es un simple beso que me empuja a tu regazo, que me abraza y no me abarca, que me invita, que me anima. Y siento cómo mi cuerpo yace entre las olas, ahí en las playas de Utopía, como un viajero náufrago, perdido y abandonado a merced de la marea.
Y es un beso, un simple beso que incita a mi mente: El sonido de un piano, el humo del tabaco; son mis manos manchadas de tanto escribir que desean abrazar y acariciarte como un padre a su neonato.
Es un beso, un simple beso; tan menospreciado por tantos amantes como anhelado por mi boca. Un beso exprimido que se prolonga en el tiempo estirándolo y deformándolo, que me lanza al vacío despidiéndome hacia lo alto para después aterrizar en un prado de jara primaveral, con el vals que nos brindan las golondrinas.
Y abro los ojos despertándome de mi sueño, mirándote a la cara, observando tus ojos marrones, y cayendo en la certeza de que solamente ha sido un beso, un simple y sencillo beso.

Se me había olvidado comentar la línea editorial que va a seguir mi blog.
Para empezar, es mi blog y en el escribo desde el punto de vista que me salga de las narices, ¡Faltaría más! Además que es gratis, nadie me paga por hacerlo. Si me pagasen, pues francamente me pensaría dos veces lo que escribo.
Posiblemente alguno dirá que no tengo principios… Pues vale. Ya hay por ahí una frase de Marx que lo aclara perfectamente.
Francamente me considero de izquierdas (en el sentido un tanto personal). La izquierda a veces entra en un higienismo, una corrección política y un puritanismo tan propio de la derecha que a veces cuesta distinguirla. Por eso prefiero poner a parir a todos, y así todos contentos. Considero que los éxitos deben ser valorados (sin pasarse), y los fracasos y chapuzas criticadas (Dándole una buena mano de cera).
Y con esa vara de medir tan súmanente rara, mi querido lector, juzgo a cualquier ámbito de la sociedad, la religión, la educación… Y si no les gusta… Pues que se fastidien.
Así que si no te gusta mi blog… Pues simplemente no me leas. ¿Qué te crees que hago yo con Libertaddigital.com? (Como ves ni siquiera la enlazo… con dos bemoles)…
Como ves no caigo en la palabra malsonante y el taco. ¡Joder, que no soy un malhablado!
Soy contradictorio… ¿Sí y que?
Si en este punto te parece que soy un gilipollas… Deja de leer, no merece la pena. Tú me odias, yo te odio, así que no hablamos más y listo.
Como veo que continúas, pues eres de los míos. Soy contradictorio porque todos somos contradictorios. Pensamos una cosa y actuamos de una manera diametralmente opuesta… Es la contradicción la que ha hecho del ser humano lo que es. Todos usamos diferentes varas de medir según nos convenga, incluyéndonos a nosotros mismos. Si vemos las normas morales y religiosas que nos rodean, ninguna dice “No te contradirás”. Por algo será, mi querida amiga, por algo será.
Como no se me ocurre más, y como este es mi blog y hago con el lo que quiero, termino aquí mi línea editorial… De momento.

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Vía pizdaus

Las mañanas no son lo mismo cuando tú no estás cerca. Ni las tardes en las que me sumerjo en mi sueño, ni las noches en las que yazco sobre la cama sin ti a mi lado. No es lo mismo. Nada igual estar sin ti.
Y enciendo la radio, el ordenador, el mp3, y suena esa canción que nos acompañó una vez mientras bebíamos de nuestros labios; tan ebrios, borrachos de amor, que ni siquiera nos dábamos cuenta… Una sonrisa, una palabra, una mirada, una sonrisa, un arrumaco, un abrazo, una rosa, un libro, un poema. Recuerdos regalados que quedaron olvidados en el pasado y que alimentan un futuro incierto y violento.
Y aún así te espero. Voy a buscarte a las montañas del monte Cronos, a las llanuras donde Circe perdió la esperanza, intento divisarte desde lo alto de la roca Tarpeya, donde madres desesperadas lanzaban a sus hijos malnacidos… Y no te encuentro.
Surco los aires y, a vista de pájaro, te trato de encontrar. Sobrevuelo prados, países, ciudades e imperios… Y ante la certeza de no encontrarte caigo rendido como Ícaro a la playa donde Agamenón arribó en su día .
Sólo quedaba una…: Embarqué y me eché al mar en tu búsqueda, navegando entre islas, escudriñando las costas… Y avistando los montes Abila y Calpe, retorné con el deseo de encontrarte en las playas de Ítaca. Allí sobre la arena blanca y fina estarías tú. Con la alegría de Penélope en tu rostro, desnuda, esperando mi llegada.
Y desembarcaría mirándote a los ojos; paralizado, hipnotizado como los marinos argonautas ante los cantos de sirena. Me acercaría a ti y a escasos segundos, tus labios y los mios se tocan. Tu sensación, tu calor, tu frío, todo ejerce en ese momento ante mi una fuerza atractiva que me secuestra.
Y nos fundiríamos, nos besaríamos, nos abrazaríamos… nos amaríamos. Nos volveríamos un solo ser. Y desnudos yaceríamos sobre la arena. Tú, bañada en salitre como Venus arropada por la primavera; yo volviendo al mar donde un día te encontré.

Visitando el blog de Neto Ratón, me he encontrado con una burda copia del Flickr de Rajoy que algún listo se ha “currado”. Además de tener menos gracia que los chistes de “mistetas” y un más que dudoso sentido visual y estético, no deja de ser una muestra del daño que ha hecho el GRUPO RISA en el sentido del humor de algunos “libegales”

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El ejército invisible secunda la batalla… La batalla del amor, la batalla del romanticismo, la batalla del sentimiento y la guerra universal. Tenemos la llave, tenemos la clave, tenemos las armas y el dominio de las calles… Tenemos mucha gente que lo sabe, que en esta contienda la ignorancia no cabe. Somos el escuadrón de la vida, somos el espíritu que se levanta en pos de una nueva mañana, somos el el fuego y la palabra, somos los locos más cuerdos de la humanidad.

La sonrisa de un niños es nuestro estandarte, las lágrimas de emoción son los daños colaterales que provocamos. La piel del enemigo se pone en guardia, erizando cada uno de sus vellos al escuchar nuestras palabras, oír nuestros poemas y sentir nuestro aliento romántico… ¡Adelante, hijos de un pequeño Dios que inocentemente la vida nos ha dado! ¡Adelante, todos vosotros que alguna vez habéis suspirado por ver la ciudad bombardeada por un contingente de mariposas! ¡Adelante, quienes sonáis con un amanecer nuevo!

La batalla se libra en la ciudadela, en los muros, en las paradas de metro, en las estaciones, en el cielo cubierto por una gruesa capa de nubes que esconde el sol radiante que iluminará y dará calor en nuestros rostros hasta que llegue el mediodía. Empuñad vuestros lápices y bolígrafos, poned en guardia vuestros cuadernos, tocad el himno de guerra que salta de vuestros teclados… Amad, sentid… La revolución romántica que esperaron los poetas… Ha comenzado.

Despierto y ahí está ella, dormida, serena, en silencio, susurrando su respiración tranquila como el poema que fluye entre tus labios… Permanece quieta; y con miedo a despertarla me acomodo junto a ella para observarla. En sus labios, tiernos y carnosos se dibuja una sonrisa prácticamente inapreciable, y en su rostro fino y blanquecino se adivina ese oasis rosado en sus mejillas.
Sus cabellos color azabache fluyen en cascada suavemente por la almohada, como si huyesen del reflejo de penumbra que oculta su rostro bajo los pliegues de la cama…
Siento su calor cerquita mío. Siento el cariño y el amor que corre por mis venas como un torrente, mientras mi cuerpo se estremece de impotencia al no querer despertarla. Pueden pasar segundos, minutos, horas… El tiempo hace mucho que pasó a ser el mero latido del reloj de pared que cuelga junto a la ventana. Un latido que rompe el silencio reinante con la inocencia de un pequeño.
Entonces, sus ojos se abren poquito a poco.
Afina la mirada y reconoce mi rostro; son ríe con alegría y si apenas moverse me dice:
- Buenos días.
Acaricio su rostro con las yemas de los dedos, casi sin tocarla, rozando sus mejillas, pasando por sus labios… Entonces ella abre los brazos y me invita a fundirme en un abrazo. Siento el calor de su pecho, el aliento que emana y le susurro, muy bajito, al oído…
- Te quiero…
Ambos nos quedamos sumergidos en la quietud, como si estuviésemos escondidos, acurrucados el uno junto al otro, desapareciendo de la realidad…
No hay sonidos…
No hay movimiento…
No hay palabras…
Solamente hay una caricia leve dedicada, un beso que se escapa y dos almas furtivas…